Emprendedor, saber aprovechar cada minuto de tu tiempo supone no tener que renunciar a tu vida privada (por lo menos no a toda) y estar más cerca de conseguir los objetivos profesionales marcados para tu nueva empresa. Gestiona tu tiempo y vencerás.

Probablemente no necesites dedicar al ocio las 48 horas de fin de semana, probablemente haya lunes en que te puedas arrepentir de “haber perdido” el tiempo. Tampoco es necesario sacrificar el sábado y el domingo en pos del trabajo, menos cuando es poco productivo o se trata de tareas innecesarias.

Foto de Brian Duffy

 

Como emprendedor que eres, sabes de sobra que una de las cosas que más valoran los inversores a la hora de apostar por un proyecto es tu disponibilidad y dedicación exclusiva a tu nueva empresa. Sin embargo, la línea que separa la abnegación y la pérdida de tiempo (que es oro) es tan fina que, se hace imprescindible, gestionar el trabajo de manera eficaz para hacer de tu organización una empresa productiva, y de ti una persona más feliz.

Primer consejo: planifica

Tu semana empieza “antes de empezar”. Dedica unos minutos durante el fin de semana a preparar cómo van a ser los próximos cinco días, ¿qué esperas conseguir? ¿qué es prioritario? ¿qué está pendiente?

Tener una idea clara de lo que esperas de tu equipo y de ti mismo durante la semana te ayudará a centrarte en lo verdaderamente importante y a perder el mínimo tiempo posible durante el trabajo en saber qué tienes que hacer. Para dedicarlo, precisamente, a lo que tienes que hacer.

Tú, y solo tú, eres el dueño de tu tiempo

Volvemos a la necesidad de planificar. Te vas a interrumpir, cuenta con ello; pero tú eres el que decide cuándo puedes ser interrumpido. Necesitas saber exactamente qué vas a hacer cada día, trata de no empezar sin un mapa completo del camino a seguir. Ten claro cuánto tiempo puedes dedicar a trabajar y cuánto a peticiones ajenas. Utilizar listas con las prioridades te dará la pista de por dónde hay que empezar (no deberías cambiar lo que es estratégico por tareas rutinarias). Y recuerda reservar un colchón de tiempo para imprevistos.

¡La multitarea no ayuda a nadie!

Trata de evitar hacer más de lo que es necesario hacer. No te cargues de tareas que pueden parecer importantes y no lo son. Depura tu tiempo de trabajo para sacar aquello de lo que se puede prescindir, delega.

Reunión improductiva: esa gran pérdida de tiempo

Evita convocar reuniones innecesarias. Ten claro el propósito, que debería ayudar a tomar decisiones estratégicas (y no a discutir el día a día). Contar con un “orden del día” y saber cual es el objetivo y la persona que ha de liderar el debate, sin duda ayudará.